El acto, encabezado por Trump, contó con la participación de una veintena de jefes de Estado y líderes mundiales de diversas regiones, entre ellos el presidente argentino Javier Milei y representantes de países como Indonesia, Qatar, Azerbaiyán, Armenia y otros.

Trump destacó la relevancia histórica del momento al declarar: «Esta junta tiene la oportunidad de ser uno de los organismos más importantes jamás creados. Juntos, tenemos una oportunidad increíble, poner fin a décadas de sufrimiento y forjar una paz duradera para esa región y el mundo».

El mandatario estadounidense enfatizó que la iniciativa trasciende a Estados Unidos y busca un impacto global: «Esto no es Estados Unidos, esto es para el mundo. Como todos pueden ver hoy, los primeros pasos hacia un futuro más prometedor para Oriente Medio y un futuro mucho más seguro para el mundo se están dando ante sus ojos».

La «Junta por la Paz», inicialmente concebida como parte del plan de 20 puntos de Trump para un alto el fuego en Gaza y la reconstrucción del enclave, ha sido aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU y ahora se presenta como un mecanismo para consolidar la paz en conflictos regionales y potencialmente globales.

Trump preside el organismo, que incluye un comité ejecutivo con figuras como el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial Steve Witkoff, el ex primer ministro británico Tony Blair y el yerno de Trump, Jared Kushner. Tras la firma, se anunciaron avances concretos en la reconstrucción de la Franja de Gaza.

Ali Shaath, designado como líder del comité tecnócrata palestino (National Committee for Gaza Administration) que supervisará la gestión transitoria del territorio bajo la orientación de la Junta, confirmó la reapertura del paso fronterizo de Rafah con Egipto para la próxima semana, facilitando el flujo de ayuda humanitaria y materiales de reconstrucción.

Jared Kushner detalló aspectos del «plan maestro» para el futuro de Gaza, centrado en seguridad —incluyendo desmilitarización y cooperación con Israel—, establecimiento de una economía de libre mercado, reconstrucción masiva de infraestructura y procesos de desradicalización de la población.

Kushner subrayó la necesidad de inversiones privadas y empleo para estabilizar la región, sin mencionar explícitamente un camino hacia un Estado palestino en sus declaraciones.

La participación de Peña en la firma posiciona a Paraguay como miembro fundador de esta iniciativa, que ha generado tanto apoyo como críticas por su posible superposición con funciones de la ONU y su enfoque liderado por Estados Unidos.

El presidente paraguayo viaja a Davos invitado directamente por Trump, en un gesto que refuerza la agenda de relaciones internacionales del Gobierno.