Las lluvias torrenciales de esta semana devastaron la parte oriental de la región, conocida como Romaña, con hasta 300 deslizamientos de tierra, 23 ríos desbordados, unas 400 carreteras dañadas o destruidas y 42 municipios inundados.

Los últimos cinco cuerpos fueron localizados en las proximidades de la ciudad de Rávena, en la costa Adriática, y corresponden, según los medios locales, a personas de edad avanzada que no pudieron abandonar sus viviendas antes de que el agua las dejará completamente inundadas.

A primera hora de la tarde se encontraron los cadáveres de un hombre de 73 años y de su mujer, de 71, en su piso de Russi, después de que su hijo alertara a los equipos de emergencia de que había perdido el contacto con ellos.

Más tarde, se identificó a otro matrimonio de ancianos que quedó postrado en su vivienda de Sant’Agata sul Santerno y a otro hombre de avanzada edad de Castel Bolognese que decidió no salir de casa cuando se anunció una evacuación de emergencia.

Algunos medios hablan de una 14° víctima mortal, que se correspondería con un ciudadano desparecido en Boncellino durante las inundaciones, que han provocado más de 20.000 evacuados, así como enormes destrozos que han afectado a las líneas eléctricas, telefónicas y a la viabilidad en la zona.

Con información de Infobae