El origen del incendio habría sido un cortocircuito, según manejan los investigadores, y se inició en la zona posterior del templo, que da hacia la Universidad Católica. La gente notó una intensa humareda que salía del edificio de la Catedral, lo que hizo que llamaran a los bomberos, presentándose varias compañías, de Asunción, Voluntarios del Paraguay y los de la Policía Nacional.
Al hacer un recorrido por la zona siniestrada, el arzobispo de Asunción, monseñor Edmundo Valenzuela, culpó al gobierno ya que, según dijo, desde el año pasado advierten que el edificio está en malas condiciones y necesita reparaciones. Sin embargo, al ser patrimonio nacional, la Iglesia no puede hacerse cargo de las mismas.
“No asumen lo que tienen que asumir. Este es un patrimonio nacional y ustedes ven la suciedad, por ejemplo. La Iglesia hace lo que puede, pero saben que no podemos tocar un clavo de ahí, porque están el ministerio y la Secretaría de Cultura, pero nunca aparecen”, se quejó Valenzuela.



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