En la cancha, es como en la imagen: sale el 6, entra media docena. Cambia la camiseta, cambia la cara, pero el partido sigue siendo el mismo.
¿POR QUÉ DICEN QUE NO HAY CAMBIO?
Porque quien armó la salida de Peña y la llegada de Alliana fue el mismo de siempre: Horacio Cartes.
Fue Cartes quien, como presidente de la ANR y líder de Honor Colorado, respaldó el juicio político contra Peña. Fue Cartes quien se reunió con Alliana en la Junta de Gobierno para negociar la sucesión. Y fue Cartes quien dejó que el Congreso rechace la renuncia de Peña, para que sea destituido y pierda los fueros de senador vitalicio.
Peña no cayó por la oposición. Cayó por su propio partido. Y cayó con la venia del patrón.
ALLIANA, EL HOMBRE DE CARTES
Alliana no es un outsider. No viene de afuera del sistema.
Es el vicepresidente de Peña. Es el hombre que Cartes había elegido como su candidato para el 2028. Es el que hace semanas había pausado su candidatura diciendo que lo de su proyecto “ya es irreversible”, en medio de su pelea con Peña.
Ahora, después de la destitución, Alliana no llega al poder enfrentando a Cartes. Llega al poder con Cartes.
EL MISMO EQUIPO, EL MISMO ÁRBITRO
Los diputados, los senadores que votaron la destitución son los mismos que hace un mes posaban con Peña y Alliana en Mburuvicha Róga jurando lealtad.
Hoy votaron para sacar a uno y poner al otro. Mañana van a posar de nuevo, con la misma foto, con otro presidente.
Por eso en la calle ya se pregunta se va el 6, viene media docena... ¿Dónde está el cambio?
Porque si el que decide quién entra y quién sale sigue siendo el mismo, el cambio de gobierno es solo un cambio de camiseta. El que sigue mandando, desde la Junta de Gobierno, sin estar en la cancha, es Horacio Cartes.





