La denuncia fue presentada mediante una carta enviada a un juez federal. En el escrito, Marset aseguró que fue presionado para cooperar y que, tras negarse, los agentes habrían contactado a su madre para pedir información sobre los accesos.

El uruguayo también apartó a sus abogados y designó un nuevo equipo de defensa. En la carta sostuvo: “No soy culpable de los cargos formulados en mi contra”.  

Las acusaciones forman parte de la denuncia presentada por Marset y deberán ser analizadas por la justicia estadounidense.