Según explicó, Marset se encontraba confiado debido a la protección que recibía en Bolivia, lo que facilitó la acción coordinada con inteligencia internacional, incluida la participación de la DEA.

El ministro señaló que Marset contaba con una estructura de protección compuesta por policías y abogados, lo que le daba sensación de impunidad. “Van a existir intentos de ensuciar este operativo, tanto en Bolivia como en el exterior”, dijo Oviedo.

Sobre el procedimiento que terminó con la captura de Marset, Oviedo dijo que se logró neutralizar la casa de seguridad y que en ningún momento Marset ni sus acompañantes se negaron a la captura. «Mi percepción es que esta gente vivía muy confiada», agregó.