Los uniformados deberán explicar a los fiscales por qué estaban realizando una operación sin orden judicial y sin dar aviso a la comandancia.

Los policías detenidos fueron identificados como el suboficial mayor José David Alonso Salinas, los oficiales primero Édgar Diosnel Sosa Melgarejo y Juan José Benítez Achucarro, suboficial principal Pablo Cabrera Escobar, suboficial inspector Víctor Daniel Dávalos Peralta, el suboficial Antonio Joel Quiñónez y el suboficial Carlos César Ayala Marecos.

En ámbitos de la investigación filtraron a los medios que las declaraciones de los policías, podrían desembocar en “importantes cambios en la cúpula policial”, atendiendo las contradictorias versiones que se dieron a nivel de la alta esfera.

El propio comandante de la Policía, Walter Vazquez, inicialmente había declarado que los policías aprehendidos por la Senad y Fiscalía, estaban realizando “un trabajo de inteligencia”.

Sin embargo horas después el mismo señaló que dicho trabajo no le fue informado.

Esa contradicción fue explicado por el jefe de la Policía, a raiz de que el director departamental de la Policía en San Pedro, Cristino Aranda, le remitió un primer informe recién después del allanamiento.

Aranda fue removido de su cargo y puesta a disposición de un sumario.