Ambos fueron arrestados el viernes en Córdoba, Argentina, tras permanecer prófugos desde el 4/12 cuando supieron del inminente allanamiento a su casa en Asunción, que efectivamente ocurrió al día siguiente en el megaoperativo contra tráfico internacional de armas.

A través de su firma IAS, la pareja importaba legalmente fusiles y pistolas desde Europa a Paraguay, para luego simular ventas a armerías locales fachada y contrabandear las piezas a grupos criminales en Brasil, donde los reclaman en extradición.

La Senad presume que alguien del entorno de los ahora detenidos les alertó sobre el operativo Dakovo, permitiéndoles escapar junto a sus hijos. Por ello, el contenido de sus teléfonos secuestrados podría exhibir a sus cómplices en la fuga.