El trabajo de incursión tuvo como base las denuncias de una firma agropecuaria que informaban sobre el ingreso de narcotraficantes hasta sus campos para la conformación de cultivos ilícitos de marihuana.

Ya en lugar los intervinientes terminaron por erradicar unas 9 hectáreas de la droga.

Unos 100 kilos de marihuana lista también fueron destruidos.

Parte de la modalidad de los grupos criminales consiste en violar la propiedad privada de empresas o particulares con el propósito de generar espacios para sus actividades ilícitas.