Rodrigo Pacheco, jefe de la cámara alta, explicó que el decreto de Bolsonaro contrariaba reglas constitucionales y generaba "inseguridad jurídica", por lo que la devolvió al presidente, dejándola sin efecto.

La norma, que tenía efecto inmediato pero para ser ley necesitaba tramitarse en el Congreso y ser aprobada, alteraba disposiciones del Marco Civil de Internet. Según el gobierno, buscaba combatir "la remoción arbitraria e inmotivada de cuentas, perfiles y contenidos por parte de los proveedores".

El texto establecía una serie de hipótesis en las que habría "justa causa" para remover contenidos o suspender usuarios (comisión de delitos, violencia, entre otras) e imponía a las plataformas nuevos protocolos para aplicar estas suspensiones.

Habían advertido lo inconstitucional del decreto

Pacheco advirtió que cuestiones relativas a "derechos políticos, a la libertad de expresión, comunicación y manifestación de pensamiento" no pueden ser abordadas en un decreto con fuerza de ley, de efecto inmediato, y que le corresponde al Congreso analizar un asunto de "alta complejidad técnica" como este.

Facebook, otras compañías afectadas y organizaciones de la sociedad civil, ya habían advertido que se trataba de un decreto inconstitucional, mientras que legisladores de la oposición acudieron a la justicia para intentar frenarla.

El mandatario ultraderechista, a quien ya le han eliminado contenidos de sus redes por difundir información falsa sobre COVID-19, califica como "censura" la suspensión de cuentas o remoción de contenidos que las plataformas han aplicado, basadas en sus normas, a él y sus partidarios.

Asediado por investigaciones judiciales y una caótica gestión de la pandemia que erosionó su popularidad, Bolsonaro emitió el decreto en vísperas de una tensa jornada de manifestaciones masivas el martes pasado, en las que inflamó a sus seguidores con nuevos ataques a las instituciones, en particular contra el poder judicial.

Días después retrocedió en sus amenazas y aseguró que sus declaraciones contra la corte suprema fueron pronunciadas "en el calor del momento".

mg (afp, efe)