«Me dijo que nadie le ordenó subir y lo hizo por iniciativa propia y eso también le dijo al juez instructor militar», expresó el parlamentario.

«Yo no puedo concluir que haya existido o no alguna especie de tortura», resaltó Apuril.

Dijo además, que casi ni es necesario que el afectado siga en terapia intensiva y que incluso cuando abandone esta unidad puede hablar con los medios y dar su versión.

Cabe destacar que la familia de Rubén había denunciado tortura por parte de sus superiores.