Esta reflexión hecha por el ministro Garay es muy importante desde el punto de vista que debe tener el órgano juzgador a fin de tomar las decisiones caso por caso. No se puede generalizar el actuar de todos por igual, es necesario realizar una gradación en cuanto a las responsabilidades de cada uno, conforme a los principios esgrimidos en la propia ley del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.

Definitivamente el JEM debe obrar con firmeza, pero de manera racional y proporcional. El resultado de las auditorías a los juzgados son claras y mediante las mismas se puede valorar el actuar y la responsabilidad de cada juez y funcionario.