Tras la denuncia de acoso sexual de la estudiante Tania Barboza por parte de su profesor de Derecho Romano Diego Paredes se evidenció el modus operandi dentro de la casa de estudios donde las estudiantes son acosadas para mantener contacto con los docentes y mejorar sus calificaciones.

Una salida, una merienda, un encuentro es el objetivo en el que el mismo intermediario se ofrece a acompañar a la estudiante en cuestión hasta el lugar donde fijen la cita.

Carlos Cristaldo es uno de los identificados por Tania como el que realizó la propuesta de salir con el docente Paredes, días previos a un examen que para la joven era decisivo ya que debía sacar buena nota para aprobar.

“El profesor pidió por vos”, fueron las expresiones utilizadas por Cristaldo al momento de abordar a Tania para que esta acceda a salir con el profesor que quería conocerla y “tratarla”.

El compañero de curso le explicó que le mostró un catálogo con fotos de muchas mujeres de la facultad al docente y este eligió a la joven y que a nadie más quería, según se escucha en el audio de la conversación entre el intermediario y Tania.

Luego de la denuncio de la universitaria se supo de otros casos similares en que otras compañeras recibieron la misma propuesta para salir también con Paredes como manera de mejorar sus calificaciones.

En un segundo intento por concretar el encuentro entre estudiante y docente, otra estudiante de nombre Liz Barrientos también encaró a la joven diciendo que era enviada del profesor Paredes e insistió con la intención de una salida con Tania. Y no fue una sola vez, por segunda vez para abordarla la llamó por teléfono para reiterarle la propuesta, luego del examen, y le sugirió que acceda a merendar con el profesor como agradecimiento por haber pasado el examen.

Tania denunció el hecho ante el Centro de Estudiantes de Derecho UNA (CEDUNA) y recibió todo el apoyo de los representantes quienes solicitaron el sumario y expulsión de los involucrados.

Luego de la denuncia otras personas se acercaron a Tania para informarle que existen otros casos similares al suyo y en los que está involucrado el mismo profesor pero que por temor u otros motivos no fueron denunciados.

Hoy, la afectada presentará denuncia ante la fiscalía contra Cristaldo y Barrientos.

Con la repercusión pública del caso, el docente Diego Paredes renunció a su cátedra y fue aceptada por el Consejo Directivo de la facultad y esta abrió sumario administrativo sobre el caso.