Según el sitio web Campo Grande News, el acusado engañó a la víctima, le disparó tres veces a quemarropa y actuó bajo las órdenes del autor intelectual, motivado por una deuda de R$ 300.000 relacionada con el contrabando de cigarrillos. El crimen quedó registrado por cámaras de seguridad, lo que impidió cualquier defensa por parte de la víctima.

André fue contratado en Ponta Porã y se alojó cerca de la casa de Júnior antes de cometer el asesinato. Confesó el crimen espontáneamente, lo que redujo la pena base de 17 a 14 años y 2 meses. El juez consideró el asesinato atroz y ordenó la ejecución inmediata de la sentencia, de conformidad con el criterio del STF (Tribunal Supremo Federal).

La fiscalía informó que el homicidio se cometió por un motivo despreciable, relacionado con la promesa de un pago de R$ 10.000 y el uso de medios que obstaculizaron la defensa de la víctima. Las investigaciones indican que la motivación fue el ajuste de cuentas por el robo de un cargamento de cigarrillos y drogas perteneciente al autor intelectual. El caso del autor intelectual, quien permanece prófugo, se ha separado y se tramita por separado.

El tribunal también ordenó a André pagar R$ 10.000 en concepto de indemnización a la familia de Júnior, ajustada por inflación y con intereses. El crimen fue denunciado por un cabo de la Policía Militar, quien prestó los primeros auxilios, y la víctima falleció dentro de la ambulancia del SAMU (Servicio Móvil de Emergencias). El veredicto del Jurado, por mayoría, aceptó los argumentos presentados por la Fiscalía.

Anteriormente, André declaró que, al momento del crimen, había salido de prisión y trabajaba en Bonito, donde permaneció dos meses. Allí se reencontró con Maciel Ferreira Gaúna, a quien debía 300.000 reales por un cargamento de cigarrillos extraviado.

“Maciel dijo que, de una forma u otra, tendría que pagar. Después de unos días, me dijo que tenía que matar a alguien en Campo Grande y que, si lo hacía, la deuda quedaría saldada”, relató el acusado.

Tras aceptar la oferta, Maciel llevó a André a Campo Grande, donde se alojó en una pensión frente a la casa de la víctima. Según su relato, el arma homicida la proporcionó el propio autor intelectual.

"No conocía a esta persona (la víctima); solo tenía una foto. El día del crimen, me acerqué a él diciéndole que quería comprar drogas. Me subió a la parte trasera de su motocicleta, pero Maciel dijo que quería verme matar. Seguí hablando hasta que pasó en su coche, y entonces disparé", explicó.