Santiago Peña reunió este viernes a los ministros y secretarios para planificar el segundo año de su gestión, en medio de versiones sobre un cambio de gabinete a mitad de este primer semestre. En una suerte de jornada de coaching en la sede del Banco Central, el presidente lanzó una serie de advertencias y les tomó lección a sus funcionarios.

"Como dijo el ministro de Economía, aquí no hay plata. Así que tienen que hacer más con lo mismo", los desafió Peña. "Vamos a tener que sembrar lo que queremos cosechar en los próximos años. El tiempo se nos va acortando en las cosas que queremos alcanzar", siguió el presidente, que para esta nueva etapa del gobierno quiere un gabinete con nuevas competencias y mayor coordinación.

Como adelantó LPO en diciembre, Peña quiere imprimirle un giro social a su gobierno y para eso prepara una batería de medidas cuya cara serán Tadeo Rojas, ministro de Desarrollo Social, Claudia Centurión, titular de Obras Públicas, y la cabeza de Vivienda, Juan Carlos Baruja. Ninguno de los tres corre riesgo de salir del equipo cercano del mandatario.

Tadeo Rojas y Juan Carlos Baruja.

Rojas se encargará de administrar los recursos destinados a la alimentación escolar y de rediseñar los programas -y los fondos correspondientes- dirigidos a mujeres, niños y adolescentes, comunidades indígenas y personas con discapacidad, como jefe virtual del gabinete social.

La misión parece difícil, pero Peña alienta a sus ministros a levantar el perfil al tiempo que cultivan una gestión austera. Centurión será central en el programa de infraestructura que el gobierno prevé para 2024. Al margen de las grandes obras, como el puente Héroes del Chaco, próximo a inaugurarse, o la construcción de aquel que unirá Pilar con Puerto Cano (Peña conversó esta semana acerca de las obras con Javier Milei en Buenos Aires), el presidente le pidió que lleve el Estado al interior del país.

El Gobierno prepara un plan para achicar el Estado y bajar el gasto de cara a 2025

La ministra se enfrenta a la crisis vial, a las deudas que achaca a la anterior administración y como alternativa propone reflotar el esquema de alianza público-privada para impulsar el desarrollo en los departamentos (el gobierno apunta a los fronterizos) y respetar a su vez la rigurosidad presupuestaria.

Claudia Centurión, ministra de Obras Públicas.

Baruja es otro de los ministros que cobrarán mayor relevancia este año a través de Che Róga Porã, la versión local del programa estrella del PT, "Minha Casa, Minha Vida", con el que Peña quiere dotar a los trabajadores con una casa propia a precio accesible y financiamiento a 30 años con 6,5% de interés.

La primera línea del gobierno, el círculo de Peña, quedará inalterada, con Carlos Fernández Valdovinos, Lea Giménez y Rubén Ramírez Lezcano. La segunda con más atribuciones y el tercero confirmado en el cargo pese a las operaciones que vienen del Senado. Mónica Recalde, de Trabajo, y Javier García, de Comercio e Industria, son otros dos ministros bien considerados y que este año pasarán al frente.

La primera línea del gobierno, el círculo de Peña, quedará inalterada, con Carlos Fernández Valdovinos, Lea Giménez y Rubén Ramírez Lezcano.

La segunda con más atribuciones y el tercero confirmado en el cargo pese a las operaciones que vienen del Senado.

En la cuerda floja aparecen Ángel Barchini (Justicia), que parece sobrevivir en el gabinete, Carlos Giménez (MAG), cuya salida se daría después de abril, Luis Ramírez (MEC). En algunos casos se mezclan un desempeño poco convincente para Peña con pujas de poder. En otros, como sucede con Ramírez, una interna por el cargo. Pero el mandatario tampoco descarta un rediseño dentro de las carteras y secretarías.

LPO