El senador Colym Soroka y Carlos Espínola, dirigente del Club CSD Salto del Guairá, aparentemente protagonizaron una serie de cruces en los ámbitos deportivo y político. Guaraní de Fram y el Club CSD se enfrentaron el domingo pasado y en la víspera del partido se habría producido un incidente atribuido a los seguidores del colorado. 

Espínola, señalado como presunto contrabandista de cigarrillos de Tabacalera del Este SA (Tabesa), acusó a Soroka de haber amedrentado a los jugadores de su club. Sin embargo, el legislador rechazó las acusaciones y sostuvo que todo responde a una represalia por las denuncias que realizó contra Espínola y su esposa, Carolina Benítez, a quienes vinculó con el negocio del contrabando.

"Yo no tengo nada que ver en eso. A mí me llamaron cuando estaba en un cumpleaños y les dije que de mi parte no pasaba nada. Si ellos pueden comprobar que ordené atacarlos con hidrogel o cortar la electricidad, que lo hagan. Ya puse a mis abogados a trabajar", apuntó Soroka, para quien las acusaciones de Espínola carecen de fundamento.

Carlos Espínola.

Carlos Espínola.

Soroka también quiso dejar en claro que lleva años trabajando para el desarrollo del Guaraní de Fram, un club con más de 70 años de historia, en una colonia conocida por su desarrollo industrial y por contar con atletas talentosos que buscan oportunidades para trascender en el ámbito deportivo nacional e internacional.

"Lo que queremos es que el club siga escalando en las divisiones de la Asociación Paraguaya de Fútbol", explicó el senador. Por otro lado, la figura de Espínola está rodeada de controversia. En agosto pasado fue detenido por Interpol en el kilómetro 2 de Salto del Guairá, debido a una orden de captura internacional por contrabando y pertenencia a una organización delictiva.

Cuando fuimos a Salto el fin de semana pasado, ellos nos hicieron peor. Nosotros mantenemos la calma porque no tenemos nada que esconder

Según los informes policiales, Espínola fue condenado en Brasil a 11 años y 9 meses de prisión por estos delitos. Además, un juez penal de garantías de Salto del Guairá, Claudio Rubén Martínez, emitió recientemente una resolución que prohíbe a la Policía Nacional molestar a Espínola y a sus hermanos, también sospechosos de liderar una banda de contrabando de cigarrillos.

El conflicto entre Soroka y Espínola podría escalar en los próximos días, ya que ambas partes prometieron tomar acciones legales. Mientras tanto, la APF podría intervenir ante las denuncias de amedrentamiento durante el partido. El senador insistó en que se debe hablar con la verdad y no crear una campaña de desinformación. "Cuando fuimos a Salto el fin de semana pasado, ellos nos hicieron peor. Nosotros mantenemos la calma porque no tenemos nada que esconder", puntualizó.

LPO