Falta de correspondencia y ocultamiento de inmuebles y vehículos.
Guillermo Nicanor Vega Lemir, funcionario de Aduanas, tuvo un importante incremento patrimonial luego de ascender a Subadministrador de Aduanas y se detectó una falta de correspondencia sobre más de G 670 millones. Además, los auditores encontraron que no declaró dos inmuebles y cinco vehículos.
Concluidas las verificaciones, el equipo auditor sostuvo que según los valores monetarios expuestos desde su tercera Declaración Jurada de Bienes y Rentas (DJBR) de fecha 11/08/2008 hasta la cuarta, de fecha 29/11/2014 “no existe correspondencia entre los bienes declarados y los ingresos obtenidos” de Vega Lemir. Dicho periodo corresponde a su paso de Jefe de Visturía Administración Gical de Aduanas a Subadministrador de Aduanas.
Las declaraciones del funcionario exponen, que, en 2008, cuando fungía de Jefe de Visturía, declaró un patrimonio neto de G. 431.065.400, que ascendió según su siguiente declaración ─ la tercera objeto de estudio ─ a G 1.273.840.000, el cual tuvo pocas variaciones hasta la última de DJBR analizada, que data de marzo de 2022, en la que fue apuntado un patrimonio neto total de G 1.290.000.000.
El equipo de auditores determinó la existencia de un incremento patrimonial no sustentable entre dichas declaraciones, al no existir correspondencia entre los bienes declarados y los ingresos obtenidos por el funcionario. La diferencia asciende a un total de G 669.735.411 que está relacionado a un inmueble declarado.
Según el descargo del funcionario, en la Declaración Jurada del año 2008, en el rubro Activo de la cuenta Inmuebles, se declaró el valor total del mismo, G 102.385.200. “El inmueble fue adquirido en el 1997 y este monto que se copió del valor fiscal, según el impuesto inmobiliario abonado en este año.
Mientras en la Declaración Jurada del 2014, se declaró por un valor de G 1.020.000.000. La diferencia resultante de G 917.614.800, se debe principalmente al revalúo del terreno a su valor de mercado, más la valorización de las edificaciones a su precio actualizado, con algunas mejoras que se hicieron por la casa durante el periodo 2008 al 2014, con las ventas de los rodados”.
Los auditores señalaron que el funcionario no remitió documento alguno que respalde su descargo y señalaron como dato importante “que los cálculos de Plusvalías se realizan sobre inmuebles que constituyen ‘Terrenos Baldíos’, porque los mismos no sufren refacciones ni mayores inversiones”, por lo que al no existir un documento que respalde su descargo, se mantuvieron en su observación respecto a la diferencia inconsistente.
NO DECLARÓ CINCO VEHÍCULOS Y DOS INMUEBLES
El análisis también evidenció que el funcionario no declaró un total de cinco vehículos, un Toyota Premio 2009, un Nissan Patrol 1992, dos camiones Scania (1988 y 1989), y un Toyota Corona (1993), esto de acuerdo a los informes remitidos por la Dirección del Registro de Automotores.
Según respondió el Vega Lemir, los rodados citados fueron vendidos; sin embargo, los auditores comprobaron que estas operaciones no fueron asentadas en las DJBR y consideraron que la documentación ─ entre ellas copias simples de pagarés y escrituras ─ arrimada por el indagado, no satisface para revertir la observación, ya que no se cuenta con documentos formalizados por escribanía.
El funcionario también dejó de declarar ante la Contraloría dos inmuebles, ambos ubicados en Santísima Trinidad, lo que quedó expuesto con el informe remitido por la Dirección Nacional de Registros Públicos.
En su defensa, el funcionario expuso que “fue recibido en concepto de acuerdo de herencia”, pero al igual que en el caso de los rodados, no remitió un documento que lo avale, por lo que los auditores mantuvieron esta observación en su informe final.
INCONSISTENCIAS EN EL CASO DE HERMINIO LÓPEZ ROJAS
Un equipo auditor de la contraloría detectó una variación de más de G 329 millones de acuerdo a los ingresos percibidos por el aduanero Herminio Ramón López Rojas y la variación patrimonial analizada de Declaraciones Juradas de Bienes y Rentas (DJBR) presentadas tras asumir el cargo de Subadministrador del Aeropuerto Silvio Pettirossi.
Para el estudio de correspondencia, fueron analizadas 9 DJBR y los auditores concluyeron la existencia de una “no correspondencia entre ingresos y la variación patrimonial”.
Entre los datos más relevantes, se tiene que en 14 años, su patrimonio se incrementó de G 76.000.000 en agosto de 2008 a G 784.236.041 a mayo de 2022, la última declaración analizada.
De acuerdo al estudio realizado, a partir de su nombramiento como subadministrador del Dpto. Administrativo del Aeropuerto, declaró como remuneración la suma de G 6.500.000 y a partir de las siguientes declaraciones, G 11.000.000.
Su patrimonio neto pasó de G 76.000.000 en su tercera declaración (2008) a G 754.236.0414 según lo declarado en su DJBR de mayo del 2022, el cual permaneció invariable desde su sexta presentación, en agosto de 2021.
Si bien su primera declaración data de 1993, no se cuenta con datos de ingresos entre la fecha de dicha presentación y el 31/03/97 (la primera observación de los auditores), por lo tanto, el total de ingresos se calculó desde abril de 1997 hasta mayo de 2022, alcanzando un total de G 1.921.038.561.
El equipo auditor observó una “no correspondencia entre ingresos y la variación patrimonial». El análisis arrojó una “no sustentabilidad” entre la 3º y 4º DJBR de G 329.029.602, el cual, según el auditado, está relacionado con el valor revaluado de un inmueble declarado y las refacciones que se le hicieron, sin embargo, esta explicación no satisfizo a los auditores, quienes se mantuvieron en su observación.
El Observador



COMENTARIOS