Al cierre de los colegios se conocerán los resultados de los primeros sondeos a pie de urna. La campaña ha estado dominada por temas de salud y asuntos vinculados al Estado del bienestar y al poder adquisitivo, así como la seguridad, medidas contra la crisis inflacionaria y la inmigración. Durante varios meses, las encuestas señalaban como favorita a la oposición de centroizquierda, liderada por los socialdemócratas de Magdalena Andersson.

Sin embargo, recientemente la coalición gubernamental de centro derecha del primer ministro conservador saliente, Ulf Kristersson, y su apoyo parlamentario, el partido antinmigración Demócratas de Suecia (SD), han reducido la brecha y los expertos anticipan que el ganador se decidirá por estrecha diferencia. Las encuestas colocan al centroizquierda por delante con entre 0,5 y 5,6 puntos porcentuales de ventaja, cuando hace apenas dos semanas la diferencia se situaba alrededor de los diez puntos.

Ajustado resultado hace cuatro años

Algo menos de 50.000 votos separaron a ambos bloques hace cuatro años y hubo que esperar tres días al recuento del voto procedente del extranjero para certificar quién era el ganador. Kristersson, que se convirtió así en primer ministro, rompió en 2022 el "cordón sanitario" a la ultraderecha, hasta entonces aislada por todos los partidos y que en la última legislaturaha actuado como apoyo externo de una coalición que incluye también a democristianos y liberales.

Los cuatro partidos anunciaron en abril pasado que, en caso de un nuevo triunfo electoral, el SD pasaría a formar parte por primera vez del Gobierno, que seguiría encabezando Kristersson. La líder socialdemócrata, Magdalena Andersson, ha asegurado que está dispuesta a colaborar con todos los partidos menos con el SD, aunque ha mostrado sus dudas sobre que los socialistas puedan ser incluidos en una coalición de gobierno.