El director de bomberos y de rescate del estado de Selangor, Norazam Khamis, afirmó que “son escasas” las posibilidades de encontrar sobrevivientes en el barro y entre los escombros un día después de la tragedia. Las autoridades indicaron que había más de 90 personas en ese campamento sin licencia, propiedad de una granja orgánica, cuando se produjo el desprendimiento de tierra en la madrugada del viernes.

Al menos 61 personas fueron rescatadas o encontradas a salvo. Los desprendimientos de tierra son habituales en Malasia después de lluvias intensas, que ocurren habitualmente a final de año. Sin embargo, no se registraron fuertes precipitaciones en la zona durante la noche del desastre. Verónica Loi, que había acampado en el lugar, explicó a la AFP que su familia estaba durmiendo cuando escuchó un ruido fuerte y repentino. “Vimos que la tienda desapareció totalmente”, contó.

Cientos de operarios del gobierno, incluidos agentes de policía y socorristas, estaban en el lugar de acampada mientras una excavadora se adentraba en la zona. Videos e imágenes publicadas en internet muestran enormes árboles caído y coches destruidos junto a personal de rescate con linternas y palas buscando a supervivientes.

Fuente: AFP.