Estos últimos están vinculados a una red de tráfico internacional que operaba desde Paraguay con ramificaciones en Europa y Bolivia.

Cardozo Ramírez, capturada en el Aeropuerto Silvio Pettirossi mientras intentaba abordar un vuelo a Madrid, es señalada como «mula» de una organización liderada presuntamente por funcionarios de alto rango en el aeropuerto, quienes facilitaban el paso de la droga. Las investigaciones también vinculan a Néstor Vergara, operador cercano del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, en actividades de lavado de dinero y apoyo logístico a la organización.

El caso destapó una red que incluía al gerente de Seguridad Aeroportuaria y otros empleados de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (DINAC), quienes usaban su posición para evadir controles de seguridad y garantizar el tráfico de drogas. Este entramado se consolidó con la declaración de Osmar Segovia, fiscal del caso, quien mencionó pruebas como grabaciones de cámaras de seguridad y evidencias físicas recolectadas en operativos previo.

El juicio está bajo la responsabilidad del Tribunal compuesto por Juan Dávalos, Inés Galarza y Pablino Barreto.

El Observador