Este año, las hijas de Koki Ruiz fueron las encargadas del retablo, quienes mantuvieron la tradición de su padre para la festividad de Tañarandy.

«Es un honor y una gran responsabilidad para nosotras seguir con algo que Koki dejó bien en alto», destacó Almudena Ruíz, hija de Koki Ruíz.

Ni la lluvia detuvo a los feligreses: Pese a una breve pero intensa lluvia en horas de la tarde, la gente llegó hasta el lugar y la procesión se realizó con total normalidad.

Muchas personas llegaron de distintos puntos del país, como Ciudad del Este, Asunción y Fernando de la Mora. Inclusive, una mujer compatriota llegó de los Estados Unidos para participar por segunda vez de la procesión.

Iniciado en 1.992 por el arquitecto, artesano y artista plástico paraguayo Koki Ruíz , este evento está reconocido a nivel nacional e internacional.

Como cada viernes santo, en el corazón de Misiones, Tañarandy revive una de las tradiciones más impactantes del Paraguay, donde miles de luces, arte y devoción convierten la semana santa en una experiencia inolvidable.

La comunidad de San Ignacio, se transforma en un escenario único, donde la fé, la cultura y la tradición se unen en una de las manifestaciones más emblemáticas de la religiosidad paraguaya.

Este año, la representación está inspirada en el arte gótico, con representaciones del arresto de Jesús y su crucifixión. El año pasado estuvo inspirado en la última cena.