El trágico hecho ocurrió cuando Osvaldo Darío Jacquet, Kristin María Blumenrother y su hijo murieron al instante tras ser embestidos frontalmente por el vehículo conducido por Eugenio María Sanabria Vierci, quien, según testigos, manejaba en estado de ebriedad. La única sobreviviente fue Florentina, de 8 años, quien milagrosamente escapó sin secuelas físicas graves, aunque quedó huérfana y profundamente afectada por la pérdida de su familia.
Nancy Jacquet, hermana de Darío, relató al canal GEN el impacto emocional de la tragedia: “Mi sobrina lo perdió todo. En Paraguay solo vivió tragedias, y ahora nos enfrentamos a un sistema judicial que no avanza. Esto nos llena de miedo. La justicia debería ser igual para todos, pero este caso parece demostrar lo contrario”.
Sanabria Vierci, el conductor acusado, permanece recluido en la Agrupación Especializada, una decisión que sigue generando indignación entre los familiares. Según ellos, la medida responde a privilegios ligados a su poder económico y contactos políticos. “No entendemos por qué esta persona recibe un trato especial. Un ciudadano común no tendría acceso a estas condiciones. Queremos justicia, no venganza”, expresó Jacquet.
La pericia clave para determinar las responsabilidades del accidente fue pospuesta en dos ocasiones a solicitud de la defensa de Sanabria. Este retraso, aseguran a los familiares, obstaculiza el acceso a la justicia y aumenta su frustración.
Florentina será enviada a Alemania bajo la custodia de sus abuelos maternos. Aunque rodeados de amor, los familiares reconocen que la niña enfrenta un largo camino de recuperación emocional, ya que está muy triste tras lo ocurrido con su familia. “Ella me dijo un día que quiere volver a su país, porque en Paraguay solo pasan cosas malas. (...) Ella merece estar en un lugar seguro, donde se respete la vida. Nosotros seguiremos luchando aquí por justicia en nombre de su familia”, enfatizó Nancy.
Los familiares de Darío y la otra familia afectada trabajan unidos para asegurar que el caso no quede impune. Presentaron una querella adhesiva y confiada en que la presión mediática pueda impulsar el proceso judicial. “Esto no es solo por nuestras familias, es por todas las víctimas de la imprudencia al volante. No queremos más tragedias como esta”.



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