El suboficial Anselmo Benítez, testigo, mencionó que realizaron un análisis de las comunicaciones de los involucrados, con autorización judicial. Argumentó con base en lo que había escuchado, que la estructura criminal relacionada a Barón Escurra, se dedicaba principalmente a la plantación, acopio y tráfico de drogas, especialmente marihuana y sus derivados, como achís. El testigo señaló que se logró procesar conversaciones en las que se mencionaba que el tráfico de drogas estaba destinado a Brasil y que involucraba «canjes» de vehículos de alta gama.
José Espínola Ocampos, segundo testigo, explicó que su trabajo consistió en transcribir llamadas telefónicas. El mismo analizó las conversaciones, donde se mencionaba el transporte de drogas y su supuesta venta en efectivo. Además, se mencionó a Floriano como responsable de las gestiones logísticas del grupo criminal, como la realización de pagos.
La defensa cuestionó la veracidad de las informaciones brindadas por los testigos, argumentando que podría tratarse de una interpretación personal de las transcripciones realizadas por los mismos.
También se presentaron evidencias, entre las mismas se destacan un cargador con sus respectivos cartuchos, un fusil de procedencia estadounidense y otras dos armas de fuego. Además, fueron incautados varios teléfonos celulares.
El juicio proseguirá el lunes 10 de febrero, a las 10:30.



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