Asimismo, el ex número 1 del mundo y su hijo atrajeron todas las miradas al saltar juntos el viernes al campo del Ritz-Carlton Golf Club de Orlando (Florida) para un calentamiento previo al evento: “Fue un día genial. Fue genial volver aquí y estar con mi hijo. Una auténtica felicidad”, declaró el estadounidense tras la práctica. “Desafortunadamente ha sido un año duro en el que no he podido jugar. Esta es la segunda o tercera ronda que compartimos, pero (me alegro de) poder jugar y tener esta experiencia con él”, afirmó.

Curiosamente, este evento, en el que una veintena de ganadores de torneos de Grand Slam compiten en pareja con un familiar, fue el último que disputó Woods antes de que el pasado febrero se estrellara con su camioneta en las afueras de Los Ángeles (California), manejando casi al doble de la velocidad permitida. En la colisión sufrió múltiples fracturas en la pierna derecha de las que sigue rehabilitándose y que le hicieron temer por una posible amputación.

Vía: Infobae