Assefa voló sobre el asfalto berlinés corriendo en negativo, completando la segunda mitad de la prueba más rápido que la primera, de menos a más. Pasó el ecuador de la maratón en 1h06’20 y el segundo tramo de la carrera, el más duro, lo firmó en 1h05’33 para hacer un ritmo medio de 3’07 el kilómetro. El récord de Brigid Kosgei en Chicago 2019 con 2h14’04, quedó triturado por más de dos minutos.
Una marca gigantesca que sitúa la capacidad femenina en otra dimensión, capaz de correr por debajo de la barrera de las 2h12, mínima olímpica masculina para la gran mayoría de países. Esta es la segunda victoria en maratón para Assefa, que también ganó en Berlín el año pasado con 2h15’37, también en una carrera mixta compartiendo prueba con hombres.
“Quería hacer el récord, pero no salió cómo esperaba”, aseguró Kipchoge justo después de vencer por quinta vez en la puerta de Brandeburgo por delante de Vincent Kipkemoi con 2h03’13 y de Tadese Takele con 2h03’24. “He tenido bajones durante la prueba, es algo normal. Cada maratón es una lección aprendida”, aseguró el keniano, resignado por no haber logrado su principal objetivo de rebajar todavía más su plusmarca de 2h01’09 conseguida en esta misma prueba el año pasado. Kipchoge corrió con el apoyo de sus tres liebres, que le acompañaron hasta el kilómetro 32 y de Claus Henning-Schulke, su famoso avituallador en bicicleta que le siguió y animó por todo el recorrido.
“Quiero hacer historia y me centraré en preparar bien la maratón olímpica de París 2024. Nadie ha logrado tres oros consecutivos en unos Juegos y quiero ser el primero”, explicó sobre su siguiente reto, que comenzará a preparar a partir de esta misma semana. Antes, el 20 de octubre pasará por Oviedo para recoger el Premio Princesa de Asturias en la categoría de deportes, todo un premio a su trayectoria.
Kipchoge volvió a demostrar que sus 38 años (cumplirá 39 en noviembre) no son una barrera biológica para seguir siendo rápido y competitivo sobre la distancia de Filípides (42,195km). A lo largo de su trayectoria acumula cuatro medallas olímpicas, las dos últimas en maratón en Río 2016 y Tokio 2020. La primera -bronce- la logró en el 5.000m de los Juegos de Atenas 2004.
Si vuelve a subir el podio en París 2024, habrán pasado 20 años desde su primera presea, todo un ejemplo de longevidad para un atleta que se cuida al máximo todos los días para seguir castigando su cuerpo con duras sesiones de entrenamiento en Kaptagat (Kenia). Será su maratón número 22, de las cuales 14 han sido en carreras comerciales con 11 victorias (Chicago 2014; Londres 2015, 2016, 2018, 2019; Berlín 2015, 2017, 2018, 2022, 2023; Tokio 2022).



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