Como medida de seguridad, la Agencia Hondureña de Aeronáutica Civil (AHAC) ordenó el cierre temporal de los aeropuertos Juan Manuel Gálvez (Roatán), Golosón (La Ceiba) y Toncontín (Tegucigalpa). La entidad recomendó a los usuarios mantenerse en contacto con las aerolíneas para obtener información actualizada sobre vuelos. Este cierre permanecerá vigente hasta que las condiciones climáticas mejoren.

La presidenta Xiomara Castro emitió una advertencia urgente a la ciudadanía, instando a evacuar las zonas cercanas a los ríos y trasladarse a refugios seguros. En un mensaje dirigido a la nación, alertó sobre el potencial catastrófico de la tormenta y pidió a los habitantes extremar precauciones para evitar pérdidas humanas.

El avance de Sara sigue siendo monitoreado de cerca por las autoridades. Según Copeco, la tormenta se desplazará el sábado frente al departamento de Atlántida y luego continuará su recorrido hacia Belice. Aunque se espera que el fenómeno se aleje gradualmente, las lluvias persistirán en el territorio hondureño durante los próximos días.

Además de las afectaciones a la población, la tormenta ha generado serias dificultades en la infraestructura vial y eléctrica, complicando aún más la respuesta de emergencia. Las autoridades han movilizado equipos para evaluar los daños y brindar asistencia en las áreas más impactadas.

Honduras enfrenta un desafío significativo ante esta emergencia climática. La coordinación entre las instituciones gubernamentales y el apoyo de la comunidad internacional serán cruciales para atender a las personas afectadas y reparar los daños ocasionados por Sara.

Fuente: CNN