El jugador, identificado como Ramón Vidal Aquino, de 35 años, había desaparecido en las turbias aguas del río Paraná en la noche del domingo, tras sufrir un accidente en su embarcación a solo 15 metros del puerto de Mayor Otaño, en Itapúa. La búsqueda de Aquino se había convertido en una carrera contra el tiempo, manteniendo en vilo a ambos lados de la frontera.

El hallazgo del cuerpo sin vida de Aquino se produjo alrededor de las 15:00 del día martes, en el kilómetro 1.701 del río. La denuncia inicial había sido realizada por Clara Beatriz Benítez, pareja del futbolista, quien notificó su desaparición a la Comisaría 29ª del distrito de Mayor Otaño.

Aquino formaba parte de un grupo de jugadores del Club Deportivo Mayor Otaño, quienes habían cruzado a Paraguay para un encuentro amistoso.

El regreso a su país se vio trágicamente interrumpido cuando, a escasos metros de la orilla, una ola golpeó la embarcación, provocando su vuelco. A pesar de los esfuerzos de rescate por parte de lancheros locales, Aquino fue arrastrado por la corriente.

El cuerpo fue trasladado a la capital de la provincia, Posadas, donde se realizará la autopsia correspondiente. Posteriormente, será entregado a sus familiares en El Dorado.