ENCARNACIÓN. Tras nueve años de mantenerse prófugo de la justicia, agentes de Interpol detuvieron a Rubén Justiniano Giménez Vargas (59), durante un operativo ejecutado en la ciudad de Santos Cosme y Damián. El mismo estaría vinculado a un enfrentamiento armado entre narcos y oficiales de la Armada Paraguaya, ocurrido en el año 2017, en la localidad de Carmen del Paraná.

La detención de Giménez Vargas se concretó en el barrio conocido como “Villa Permanente”, en el distrito de San Cosme, la tarde del martes, alrededor de las 16:30 horas, en cumplimiento del Oficio número 2783, de fecha cinco de diciembre de 2017, dictada por el juez Máximo Martín Ortega.

Agentes de la División Regional número cuatro, Itapúa de Interpol, con apoyo de efectivos de la comisaría de la zona lograron interceptar a Giménez Vargas en la vía pública. El mismo no opuso resistencia.

El ahora detenido es investigado en la causa caratulada “Walter Gustavo Gauna y otros S/Ley 1881/2002 que modifica la ley 1340”. Tras su detención fue trasladado hasta la sede de la Comisaria 1° de Encarnación.

Antecedentes

Los antecedentes del caso se remontan a la mañana del martes 14 de noviembre de 2017, cuando una patrulla naval que realizaba una incursión en aguas del río Paraná, fue recibida a tiros por desconocidos que se desplazaban a bordo de dos lanchas de motor, dando inicio a un intercambio de disparos entre ambos bandos.

El hecho ocurrió alrededor de las siete de la mañana, en cercanías a la ciudad de Carmen del Paraná, unos 35 kilómetros al oeste de Encarnación.

Dos agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y dos efectivos de la Armada Paraguaya resultaron heridos en la refriega.

Los agentes especiales heridos fueron identificados como Daniel González y Benigna Cristaldo, mientras que los efectivos militares fueron identificados como los sub oficiales Longino Blanco y José Giménez. Todos se recuperaron de las heridas.

Los presuntos narcos lograron escapar, pero el operativo permitió la incautación de unos 3.000 kilos de marihuana que estaban acopiadas a orillas del río, listos para ser trasladados en las embarcaciones hacia territorio argentino.

Las fuerzas del orden encontraron rastros de sangre en la embarcación incautada, por lo que en su momento se presumió que también hubo heridos en el bando de los presuntos contrabandistas.

La investigación penal estuvo a cargo de la entonces fiscal antidrogas, Fátima Villasboa, y el juez de garantías en lo penal, Máximo Martín Ortega.