El documento dice que los jefes de distintas dependencias policiales serán los responsables del cumplimiento de la circular, que tiene por objetivo realizar controles y redadas permanentes en las rutas y barrios del departamento del Alto Paraná. La cúpula policial está prácticamente desorientada y al parecer pretende salir a las calles para a una especie de “cacería de brujas” o buscar “chivos expiatorios” para justificar su ineficacia, luego de la osada acción de los malvivientes que perpetraron uno de los mayores “golpes” conocidos en Ciudad del Este.
Con esta determinación, buscan además, desalentar la acción delictiva de asaltantes que a diario cometen golpes millonarios en todo el Alto Paraná, principalmente en Ciudad del Este, Minga Guazú, Hernandarias y Presidente Franco, donde los principales blancos de los delincuentes son los surtidores, bocas de cobranzas y casas de venta de electrodomésticos.
LOS “TOPOS”
Los principales objetivos de esta “alerta máxima” serían los “topos” que perpetraron el megarobo a la bóveda de la Asociación de Trabajadores Cambistas (ATC) de Ciudad del Este, quienes construyeron un túnel, a través del cual llegaron al local de los trabajadores de divisas y se llevaron mucho dinero, joyas y armas. Sin embargo, esta disposición medio que fue dictada a destiempo, teniendo en cuenta que el hecho fue descubierto el lunes a la mañana y se presume que los autores del hecho ya se retiraron del país ese mismo día.
Fabricio Jonathan Álvarez Ayala, de 25 años de edad, sería uno de los involucrados en el hecho y está siendo buscado, pero hasta el cierre de esta edición, las fuerzas de seguridad no sabían nada de él o de su paradero.
Lo único que la Policía tiene hasta el momento son un montón de evidencias que no le conducen a ningún lugar.




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