La postergada, costosa y polémica obra del tren de molienda de Troche es todavía una incertidumbre para la petrolera, considerando que, el montaje debía estar listo el 7 de noviembre, según estipulaba el contrato, el cual es letra muerta en ese sentido.
En un escenario donde se confirme que el proyecto tiene muchos vicios o un precio que no corresponde, se recurrirá a las herramientas jurídicas disponibles para la búsqueda de un nuevo contrato.
“Si la conclusión fuese que, hoy haciendo este mismo proyecto de cero, me sale la mitad de precio, nos veremos obligados a hacerlo”, explicó el presidente de Petropar, Eddie Jara, en una entrevista con Gen-Nación Media.
Ni siquiera el tinglado que forma parte de la estructura adjudicada por USD 29 millones en el gobierno anterior está listo, según confirmaron desde la petrolera a la Unidad de Investigación de Nación Media.
Según este mismo equipo periodístico, Ocho A es la empresa contratista vinculada al senador Pettengill, de la que, presumiblemente continúa siendo activo, debido a que el legislador declara acciones en Constructora Paraná SA, que, a la vez es accionista de la megacontratista de la fallida obra, de acuerdo con el acta de asamblea del año pasado, cuando el empresario ya se postulaba al Congreso.
La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas estableció una multa de G.18.603 millones para la empresa de Pettengill, precisamente por varias irregularidades en la ejecución del cronograma de obras.



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