Marco Antonio Egerina Quintana (25) fue detenido por la Policía Nacional en el barrio 6 de enero de la ciudad de Ñemby. El mismo contaba con una orden de detención internacional emitida en Argentina, por la comisión de homicidio doloso y varios casos de robo agravado.
Entre otros expedientes criminales, el hombre es sindicado de haber asesinado a un ciudadano paraguayo, en complicidad con otro sujeto. El trasfondo del asesinato es pasional.
Conforme a las autoridades bonaerenses, un triángulo amoroso en el que Marco Antonio había sido la “victima”, lo empujó a perpetrar el homicidio, que dejó claras señales de haber sido precedido por tortura a la víctima.
El sindicado es catalogado como una persona en extremo agresiva, algo de lo que quedó constancia en los varios atracos a mano armada que se le atribuye.
Desde la división de Interpol Paraguay, señalaron que el trabajo de inteligencia que llevó a la captura de Marco Antonio, fue efectivo a partir de datos que se tenían sobre el circuito habitual que aplicaba el fugitivo, para eludir la acción policial. En ese sentido refieren que el hombre no residía por mucho tiempo en una ciudad, e incluso se mudaba constantemente de barrio para no exponerse a ser “pescado” por la justicia. En Argentina, en tanto, le espera una condena que podría llegar a ser la máxima.



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