El investigado volvió recientemente a prisión tras realizarse una nueva calificación de hechos, por disposición de la propia Cámara de Apelación. A criterio de los camaristas José Waldir Servín y Cristóbal Sánchez, se cumplen los «requisitos imprescindibles» para mantener la prisión, señalando que los elementos de convicción son suficientes para sostener que existió el hecho investigado y, además, el mismo es grave.

Por su parte, el magistrado Agustín Lovera Cañete votó por dejar sin efecto el fallo, argumentando que el imputado ya cumplió la pena mínima y, por imperio de la Constitución Nacional, debe estar en libertad.