Según la Constitución estadounidense, el presidente de la Cámara no necesita ser diputado; basta con que sea propuesto por los diputados y aprobado por la mayoría.

El expresidente dijo haber recibido “muchas llamadas” sobre la posibilidad de liderar la Cámara, pero negó tener interés en ocupar el cargo mientras intenta regresar a la Casa Blanca. “Tenemos grandes personas en el Partido Republicano que harían un gran trabajo como presidente de la Cámara. Mi único objetivo es ser presidente”.