De visita este domingo en Rochester, New Hampshire, el también empresario de 77 años y quien ya fuera presidente norteamericano entre 2017 y 2021, arremetió contra los migrantes mexicanos y de otras nacionalidades que están ilegalmente en la Unión Americana, retomando un viejo discurso de cerrar la frontera para evitar el ingreso de más indocumentados.
“Daré instrucciones a los jefes del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU.) y de la patrulla fronteriza para que comiencen el programa de deportación más grande en la historia de Estados Unidos. Tan pronto como levante mi mano de la Biblia como su 47° Presidente, sellaré la frontera, cerraré la invasión de millones y millones de personas que vienen a nuestro país y comenzaremos una revolución energética”, comentó el precandidato republicano.



COMENTARIOS