La medida constituye una respuesta contundente a la invasión de Ucrania por Rusia, un país con el cual Turquía había mantenido hasta ahora una actitud cercana, pese a ser un país miembro la OTAN.

«Hemos cerrado el espacio aéreo a los aviones militares rusos, y también a los aviones civiles, que se dirigen a Siria», declaró el jefe de la diplomacia turca, precisando que la veda durará tres meses. Con información de El Universal