"Debido a los problemas de cruce ilegal de fronteras entre la Unión Europea y Bielorrusia se ha decidido que no se permitirá comprar billetes ni subir a los aviones a los ciudadanos de Irak, Siria y Yemen que quieren viajar a Bielorrusia desde aeropuertos turcos, hasta nuevo aviso", anunció Aviación Civil de Turquía. Poco antes, la línea aérea bielorrusa a Belavia había notificado también de la medida.
A través de un comunicado, la empresa señaló que "en virtud de una decisión de las autoridades competentes turcas, los ciudadanos de Irak, Siria y Yemen no tienen autorización para tomar vuelos entre Turquía y Bielorrusia”. De esta forma se cierra una de las rutas utilizadas por los migrantes para llegar a Minsk y desde allí a la frontera con la Unión Europea (UE) a través de los bosques.
Nuevas sanciones
Concretamente hay unas 2.000 personas, mayoritariamente kurdas, en un campamento improvisado en el lado bielorruso de la frontera, que esperan entrar en Polonia, y por tanto a la Unión Europea (UE). Pero Polonia les impide el paso y ha desplegado un importante dispositivo militar en la frontera, además de erigir vallas con alambres de púas.
La UE acusa a Bielorrusia de organizar estos movimientos de migrantes, entregando visados e incluso fletando vuelos, con el fin de intentar crear una crisis migratoria en Europa, en respuesta a las sanciones internacionales impuestas contra el gobierno de Alexander Lukashenko tras las elecciones de agosto de 2020, que el mandatario bielorruso ganó con el 80 por ciento de las preferencias y que Occidente considera "fraudulentas”.
Ahora los Veintisiete preparan nuevas sanciones contra Bielorrusia por la "guerra híbrida" que libra con el transporte de migrantes a la frontera comunitaria. Tanto Turquía, con su aerolínea de bandera Turkish Airlines, como Rusia, con Aeroflot a la cabeza, han negado cualquier participación en el transporte de migrantes indocumentados a Bielorrusia.
DZC (EFE, AFP)



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