El empresario se declaró “mil por ciento inocente” y aseguró que no es dueño del cargamento, sino un simple intermediario. Alegó que así como conseguía hacer de nexo para la compra y venta del carbón, también lo hizo con cargamentos de chía y soja.

“Yo nunca iba a los centros de acopio, a mí me entregaban las bolsas de 20 kilos ya cocidas (…) yo no tengo por qué ir a revisar cada bolsa para ver si contenía carbón, si llevé unas cuantas bolsas por ejemplo conmigo para hacer asado en mi casa y nunca jamás lo que yo llevé tenía otra cosa que no fuese carbón, entonces no podría decir cómo llegó eso ahí”, expuso el exdirector de la TV Pública.