Los residentes, todavía en estado de shock, describen el terror que se produjo justo antes del amanecer:

"Estaba durmiendo. Eran las 5 de la mañana... Me desperté porque me cayeron encima todas las cosas a causa de la explosión, mi armario, mis libros, mi ordenador y todo lo demás", dijo Oleg Sermet.

"Todo estaba en llamas y yo intentaba apagarlo. Salí al balcón y traté de pedir ayuda, pero sabía que tenía que seguir intentando parar el fuego. Mojé toallas y me cubrí la cara para no asfixiarme. Los bomberos subieron a mi apartamento y bajamos con mi mamá por la escalera", dijo otra de las residentes.

El distrito de Obolon no fue la única zona residencial afectada en las primeras horas del lunes: Los fragmentos de un misil también cayeron en la calle en el distrito de Kurenivka matando a una persona e hiriendo a seis.

Las autoridades locales dicen que estos son otros ejemplos de la naturaleza de las tácticas de Rusia: bombardeos indiscriminados y despiadados. Gyunduz Mamedov, exfiscal general adjunto de Ucrania explicó su teoría más a detalle:

"Supongo que el objetivo principal era una panadería que se encuentra en esta zona. Sabemos que los rusos tienden a atacar la infraestructura social, por lo que pueden empujar la ciudad al colapso humanitario."

Sabemos que los rusos tienden a atacar la infraestructura social, por lo que pueden empujar la ciudad al colapso humanitario.

Nuestra enviada especial, Anelise Borges, acudió al distrito de Obolon, lugar de los hechos:

"Atacar infraestructuras civiles equivale a crímenes de guerra, pero los residentes de este edificio dicen que no les interesa saber si alguien será declarado culpable. Su prioridad ahora es encontrar un nuevo hogar."