Con aire triunfal, Guaidó -reconocido unos meses antes como presidente encargado de Venezuela por más de medio centenar de países- y Leopoldo López, recién liberado de su arresto domiciliario, aparecían al frente de unos 40 miembros de las Fuerzas Armadas en la base militar de La Carlota, levantados contra el Gobierno de Maduro.