Los hechos tuvieron lugar el 16 de noviembre en la casa de la pareja en Prescot, cerca de Liverpool. Durante una discusión porque el hombre acusaba a su esposa, de 56 años, de serle "infiel", el agresor la golpeó y la tiró al suelo. "Dijo que fue a la cocina y agarró un cuchillo y comenzó a apuñalarla hasta que el cuchillo se rompió; hizo lo mismo con un segundo cuchillo y un tercero", cita Liverpool Echo al fiscal, Gordon Cole, indicando que en total George utilizó cuatro cuchillos.
Según determinaron posteriormente los peritos, George apuñaló a Paula cerca de 300 veces. De estas lesiones, alrededor de 100 se las infligió en la cara y la cabeza. "El acusado dijo que cuando terminó de agredir a su esposa estaba cubierto de sangre; se duchó, puso la ropa ensangrentada en el cesto de la ropa sucia y luego telefoneó a su hermano", recogió Cole.
Como resultado del crimen, George "destrozó la cara" de la víctima, indicó el juez, Andrew Menary, que calificó el asesinato como "un episodio de salvajismo indescriptible y bárbaro".
"Las lesiones infligidas fueron tan graves y tan extensas que, si bien el acusado indicó que había matado a su esposa, el proceso de identificación formal solo pudo ser confirmado por la presencia de un tatuaje que tenía Paula Leather y también por un reloj que ella usaba", señaló Cole.



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