Un cadete del segundo año de la Academia Militar Mariscal Francisco Solano López (Academil), con sede en Capiatá, fue intervenido y se encuentra internado en el área de Terapia Intensiva del Hospital Militar, de Asunción, tras sufrir una golpiza por parte de un cadete de grado superior.
Así lo confirmó el ministro de Defensa, Óscar González, quien dio repudió este tipo de hechos y afirmó que ya están tomando todas las medidas para “castigar severamente al responsable de este hecho”.
“Repudiamos este tipo de actitud en ningún cuartel y, en este caso, en la Academia Militar. Vamos a tomar todas las medidas, estamos tomando todas las medidas para castigar severamente al responsable de este hecho”, puntualizó.
Siguió indicando que todavía no tienen la identificación plena del responsable, pero sostuvo que están trabajando en ello. En el caso está interviniendo la Justicia Militar.
El secretario de Estado detalló que el cadete está en buen estado, evolucionando de forma favorable, tras la cirugía donde le extirparon el bazo.
“Ponemos la cara por las Fuerzas Armadas porque repudiamos este tipo de actitudes. Fueron graves los golpes. Le vamos a dar todo el apoyo al fiscal, al juez militar para que se haga justicia, insistió.
Igualmente, adelantó que el agresor se expone a una rigurosa pena privativa de libertar y la baja deshonrosa de las Fuerzas Armadas.
“La denuncia lo realizó el comandante de la Academia Militar, el joven no denunció nada, sufrió la agresión y aguantó eso, no le comunicó a nadie hasta que no pudo más y se desvaneció. Él se abstuvo de declarar”, relató el ministro.
Por su parte, el director del Hospital Militar, Dario Fretes, comentó que el paciente, un joven de 20 años, está estable y su vida no corre peligro.
Refirió que el joven ingreso el lunes luego de sufrir un desmayo fue después de una actividad física.
“Tenía una marcada palidez y un dolor abdominal agudo y punzante. Fue examinado y determinado un abdomen agudo, se le realizó estudios y se visualizó una fractura de bazo”, siguió manifestando.
Se le interrogó al paciente y refirió una agresión una semana antes de su ingreso (al hospital).
“Se le extirpó el bazo, tenía una rotura de grado tres y se tuvo que extirpar. El bazo y el hígado son órganos macizos muy sensibles y si un golpe es muy bien dirigido puede afectarlos”, puntualizó el doctor.



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