Según confirmaron desde la Guardia Civil, el caza, que estaba haciendo prácticas, sufrió "algún problema" y se estrelló después de que el piloto consiguiera accionar la maniobra de expulsión de la cabina. El piloto cayó muy próximo al vallado exterior de la instalación y en un primer momento fue auxiliado por la Guardia Civil, para ser trasladado después al hospital en un helicóptero del servicio de emergencias.
Al caer, el aparato se incendió, el fuego fue controlado por los bomberos de la instalación y el caza quedó totalmente desintegrado. Pese a lo aparatoso del accidente, no causó ningún daño entre la población civil. Según la prensa española, se estaba celebrando una exhibición por el día de las familias de los militares.
lgc (efe/abc)



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