El fiscal argumenta que las arcas públicas se resentirán si no hay servicio a la población durante la pandemia. En su argumentación, el fiscal pide que se destituya "cautelarmente" a Bolsonaro y a otros cargos que sean identificados como "responsables de la inercia y omisión en la implementación de políticas de salud pública en el combate a la pandemia de covid-19".

La solicitud se apoya en una ley orgánica del TCU que permite apartar temporalmente al mandatario en caso de que exista la evidencia suficiente de que mantenerlo en el cargo pueda "retrasar u obstaculizar la realización de una auditoría o inspección, causando más perjuicios a la Tesorería".

Asimismo, Furtado ha pedido el reconocimiento de la "legitimidad, competencia administrativa y autoridad" del vicepresidente Hamilton Mourão para liderar la puesta en marcha de políticas de salud pública del Gobierno durante la crisis del covid-19 y para nombrar a los funcionarios que reemplazarían los cargos en los ministerios.

Brasil vive una situación epidémica crítica con más de 290.000 fallecidos y casi 12 millones de infectados, el colapso hospitalario en casi todos los estados, una lenta campaña de vacunación y la preocupación por las nuevas cepas.