La valiosa pieza que data de entre 2.200 y 1.500 a. C. estaba exhibida sin barreras ni paredes de cristal porque el museo considera un "encanto especial" hacer que los hallazgos arqueológicos sean más accesibles al público, explicó a The Independent Inbal Rivlin, directora del establecimiento.

El museo no tomó ninguna medida contra la familia y, al contrario, invitaron al menor y a sus padres a una visita guiada días después.

Rivlin detalló que el milenario jarrón pertenece a la época anterior a los reyes bíblicos David y Salomón, y es característico de la región de Canaán. El "impresionante hallazgo" estaba destinado al almacenamiento y transporte de vino y aceite de oliva, añadió.

El establecimiento ha recurrido a un especialista en conservación para restaurar el objeto destruido, que esperan ponerlo de nuevo en exhibición en "poco tiempo".