Se trata de una cepa de la enfermedad hemorrágica viral del conejo (RVHD, por sus siglas en inglés), y recientemente apareció en lugares del oeste de Estados Unidos. Si continúa propagándose sin control, podría afectar a más de una decena de especies de conejos en el país y a los ecosistemas a los que pertenecen.
Ahora, esta enfermedad altamente contagiosa no está relacionada con el coronavirus: solo los conejos, liebres y picas, un primo diminuto de los conejos, pueden propagarlo entre sí y los humanos no pueden infectarse.
El virus de la enfermedad hemorrágica del conejo tipo 2 puede causar sangrado interno e hinchazón, pero con mayor frecuencia, los conejos se descubren después de que ya han muerto, según el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California.
Hay algunas similitudes entre la enfermedad hemorrágica viral del conejo y el covid-19, señaló Matt Gompper, ecólogo de enfermedades y jefe del Departamento de Peces, Vida Silvestre y Ecología de Conservación de la Universidad Estatal de Nuevo México.
Se cree que ambos virus han “saltado” de una especie a otra: en el caso del nuevo coronavirus fue probablemente de un murciélago a los humanos, mientras que en la enfermedad del conejo, pasó de conejos domésticos a salvajes. Los dos aumentaron tan rápidamente que los funcionarios de salud tenían una espacio limitado para actuar.



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