Con una impresionante rapidez, apenas el hombre descendió logró burlar el seguro del biciclo y se hizo con el vehículo arrancando de dos patadas. Cuando los dueños vieron lo que pasó, salieron a ver, pero la moto ya no estaba, pues el nombre se había ido a gran velocidad, mientras la mujer intentaba arrancar el otro biciclo en el que habían llegado.
Al ver que salieron los propietarios del vehículo robado, la mujer se hizo la desentendida y como que solo tenía un desperfecto en su moto y no podía arrancar, ubicó su vehículo detrás de una automóvil y empezó a mirar como si nada. Los dueños volvieron a ingresar y allí otra persona les alertó que la mujer era cómplice y la atraparon.
De ese modo, ella fue capturada por los propietarios de la motocicleta al no arrancar su biciclo en el que llegó con su cómplice. De acuerdo a los datos, posteriormente devolvieron lo robado.



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