La Policía detalló que la víctima desapareció tras salir de su casa el martes por la mañana para comprar medicinas para su hijo enfermo, lo que llevó a sus familiares a iniciar una búsqueda. Su marido, Adiansa, encontró sus zapatillas y pantalones en el suelo, a unos 500 metros de la vivienda ubicada en la localidad de Siteba.

"Poco después vio a una serpiente a unos diez metros del camino. La serpiente seguía viva", afirmó a la agencia el jefe de la Policía local, Idul.

Mientras, medios indonesios detallan que luego los lugareños mataron a la pitón de ocho metros de largo con un machete, cortaron su cabeza y una hora después pudieron recuperar el cuerpo de la víctima. El reptil no se defendió debido a su gran tamaño que le dificultaba moverse.

Se trata de la segunda vez en un mes que una pitón se traga a una persona. En junio, los restos de una mujer fueron encontrados en una serpiente de cinco metros de largo.