La iniciativa se llevó adelante en el marco del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, y de los 16 Días de Activismo, en el contexto de la campaña “¡Quiero vivir así! #SinViolencia”.

Como parte de esta campaña institucional, lanzada hace cuatro años, el UNFPA busca transformar la conversación pública sobre la violencia contra mujeres, jóvenes y niñas. Su apuesta es una narrativa que no solo denuncie las agresiones, sino que reivindique el derecho a vivir libres de violencia a partir del empoderamiento, la resiliencia y las historias reales de mujeres que avanzan, crean, se sostienen y se acompañan.

Un taller iluminado en Cateura

Durante la jornada en Cateura, las jóvenes electricistas colaboraron con las artesanas para instalar un techo de luces y un arbolito de Navidad, iluminando el taller donde ellas trabajan y venden sus obras diariamente. También llevaron materiales eléctricos recuperados —cables, cobre y piezas en desuso— que las artesanas transformaron en aros y collares, piezas que representan energía, creatividad y la capacidad de convertir lo adverso en belleza.

En este espacio de creación compartida, las artesanas entregaron algunas de sus piezas a modo de agradecimiento y reconocimiento mutuo. Allí se compartieron palabras institucionales que subrayaron la importancia del trabajo conjunto, la autonomía económica y la visibilización de oficios tradicionalmente invisibilizados.

“Estamos aprendiendo muchísimo de ustedes. Estoy segura de que si nos ponemos a hablar cada una de nosotras, vamos a encontrar historias tan inspiradoras, donde uno encuentra no solamente el tesón, la resiliencia, la valentía, la motivación de salir adelante por la familia, por los hijos, por la comunidad, sino también un gran ejemplo de solidaridad. No salimos solos de estas situaciones, salimos juntos, juntas, salimos buscando apoyo”, de Rocío Galiano, Representante Nacional del UNFPA. 

La jornada contó también con la participación de la artista Dalma Ferreira, cuya música abrazó el ambiente y aportó un lenguaje sensible para reforzar el mensaje de esperanza, resiliencia y compañía.

Un gesto luminoso en el Mercado 4

Días después, la acción llegó al Mercado 4, un espacio donde late la vida cotidiana de miles de mujeres trabajadoras. Electricistas y artesanas recorrieron los pasillos y puestos para entregar —de manera sorpresiva— joyas hechas a mano, obsequios convertidos en abrazos simbólicos para quienes sostienen con esfuerzo sus hogares y comunidades.

“Agradezco mucho a las mujeres del Mercado 4, por recibirnos para conocer un poco de sus historias, el ser sostén de la familia. Es un orgullo estar aquí y mostrarles nuestro arte”, Sara Gaona, artesana de Accesorios Cateura.

“Venimos a hacerles un regalo, y reconocer lo guapas que son, las verdaderas kuña mbarete. Agradecerles por ser ejemplos para nosotras, porque sabemos que el día a día no es fácil, pero ustedes igual están acá”, Liz Aquino, electricista de la ANDE.
Cada entrega se convirtió en un momento íntimo y poderoso: una pausa breve en medio del trabajo, un reconocimiento, una chispa de empatía que invitaba a imaginar nuevas formas de dignidad y valor compartido.

Una campaña que mira la vida desde la fortaleza

Así, desde el UNFPA, estas experiencias refuerzan el espíritu de “¡Quiero vivir así! #SinViolencia”: una campaña que propone mirar la prevención de la violencia desde la afirmación, la presencia comunitaria y la certeza de que las mujeres no son solo víctimas: son sujetas de derecho, agentes de cambio y constructoras de su propio destino.

Este tipo de acciones —una mezcla de oficio, arte, comunidad y sororidad— buscan demostrar que el camino hacia una vida libre de violencia se construye también desde los encuentros cotidianos, desde la empatía y desde la decisión de acompañarnos unas a otras para iluminar lo que aún queda en sombra.

Cuatro años amplificando historias que inspiran

Desde el 2022, la campaña “¡Quiero vivir así! #SinViolencia” se consolidó como una iniciativa que unió voces diversas para promover una sociedad libre de violencia y discriminación. Utilizó el arte, la comunicación, la incidencia y las alianzas multisectoriales para sensibilizar, informar y movilizar a la ciudadanía contra todas las formas de violencia hacia mujeres, jóvenes y adolescentes.

En su cuarto año ininterrumpido, la campaña puso en el centro historias reales de mujeres de distintos ámbitos —arte, ciencia, deporte, docencia, salud, servicio público y oficios— que ejercen sus derechos, transforman sus comunidades y representan caminos de resiliencia y empoderamiento.

La ciudadanía puede conocer todas las historias de esta campaña visitando la web de UNFPA y sus redes sociales en Instagram, Facebook y Twitter, @unfpapy.

Aliados que se sumaron a una causa país

La edición 2025 logró una ampliación histórica de aliados: del sector público, el Ministerio de la Mujer, Ministerio de la Defensa Pública (MDP), Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), Ministerio de la Niñez y Adolescencia (MINNA), Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC), Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Secretaría Nacional de Deportes (SND), Instituto Paraguayo de Artesanía, Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y la Policía Nacional.

Además, Kuña Afro, Articulación de Mujeres Guaraní, Kuña Guaraní Aty, Presencia Joven, Somos Pytyvohára, Red Enredate, Bomberos Voluntarios del Paraguay y Fundación Mil Solidarios con Accesorios Cateura; el Comité Olímpico Paraguayo (COP), Centro Paraguayo de Estudios de Población (CEPEP), Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), Museo de Ciencias (MUCI), ONU Mujeres, el Pinedo Shopping y La Escondida. 

Este gran tejido de instituciones, organizaciones y empresas convirtió a la campaña en una plataforma nacional de incidencia, articulación y comunicación para una vida libre de violencia.