En los meses de enero y marzo se registraron la mayor cantidad de casos, 5 en ambos meses, en lo que va de junio se reportaron 2 casos, en abril también 2 casos, luego en febrero y mayo un feminicidio, respectivamente.
La peor cara de la violencia contra la mujer trasluce en el método aplicado por los feminicidas, teniendo en cuenta que en 5 episodios se utilizaron armas de fuego, en otros 5 armas blancas, en 3 casos fueron por golpes, otros 3 casos por asfixia, en un caso particular se produjo abuso previo al feminicidio.
Se registra un promedio de 4 casos con ensañamiento y en uno la víctima recibió más de 40 puñaladas, en uno de los casos, el agresor identificado como Celestino Barrios asesinó a su pareja y a la hija mejor, en tanto que otros dos niños se salvaron al huir a casas vecinas.
En dicho lapso y de acuerdo con los datos registrados por departamento a nivel país, Central 8 casos, Amambay 1 caso, Alto Paraguay 1, Asunción 1, Caaguazú 1 caso, Guairá 1 caso, Canindeyú 1, y Paraguarí 1 y San Pedro 1.
Se destaca que la edad promedio de las víctimas es de entre 14 a 75 años, mientras que la edad promedio de los agresores es de entre 18 a 70 años.
34 víctimas indirectas: Hijos e hijas de las víctimas Otro dato destacable, es la cantidad de hijos que quedaron huérfanos. En tal sentido, 34 hijos quedaron huérfanos. 14 víctimas eran madres.
En lo que respecta al parentesco del agresor, principalmente fueron parejas, es decir 10 parejas, asimismo, 3 exparejas, 1 ex Yerno, 1 padre y 1 a determinar. Con relación al sitio de los sucesos, 14 casos tuvieron lugar en viviendas y 2 en la vía pública.
Del total, 11 presuntos responsables se encuentran imputados por el Ministerio Público, otros tres se quitaron la vida. El reporte cita además que uno de los agresores transgredió la medida de restricción establecida por un Juzgado
La Violencia contra las mujeres constituye una transgresión a los derechos humanos. La violencia es todo acto y/o acciones sistemáticas, que puedan tener como resultado un daño psicológico, físico o un daño sexual. Así también amenazas, coacción, o privación de libertad, u otro tipo de daño, tanto si se producen en la vida pública, laboral o en la vida privada.
El Observador



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