Recientemente, Google anunció la construcción de un nuevo cable submarino que unirá Uruguay con Estados Unidos y manifestó la intención de un centro de datos que implica una inversión de 100 millones de dólares y será el segundo en América Latina y el decimocuarto que la internacional tiene en todo el mundo.

Los parques tecnológicos instalados dentro de zonas francas han sido un incentivo importante para que se concreten estas inversiones

Transporte eléctrico, una industria en crecimiento

Siendo el país más pequeño de América del Sur y sin producción de petróleo, Uruguay abastece el 98% de su energía eléctrica con fuentes renovables como la eólica y la hidroeléctrica, incluso exporta de esta energía a Brasil. Estas condiciones han sido terreno fértil para el desarrollo del transporte eléctrico, que crece cada vez más en el mundo como vía de disminuir la contaminación.

En la capital del país, la flota de carros eléctricos es cada vez más grande y sigue en aumento. Aunque al principio deslumbró una importación de autos de alta gama, pronto comenzó a extenderse a opciones más accesibles como motos, bicicletas y autos medianos.

Uruguay cuenta con una de las densidades de cargadores para automóviles eléctricos más altas del mundo. La distancia máxima entre cargadores es de menos de 100 kilómetros. Es justamente la matriz energética y los incentivos impositivos que Uruguay otorga al transporte eléctrico lo que lo puso en la mira de las compañías automotrices internacionales.

Argentinos llegan a Uruguay en busca de mejor calidad de vida

En los últimos dos años, muchos extranjeros han escogido a Uruguay para vivir e incluso para trasladar sus empresas, entre ellos los vecinos argentinos. Históricamente, Uruguay ha recibido migración de argentinos, ahora, el presidente Luis Lacalle Pou flexibilizó los requisitos para una serie de beneficios fiscales muy atractivos para los vecinos del Río de la Plata.

La actual situación de la economía en Argentina y las restricciones por la pandemia han hecho que muchos ciudadanos del país austral emigren en búsqueda de estabilidad económica y calidad de vida. Esta migración también ha beneficiado a Uruguay, el mercado inmobiliario y la educación han crecido.

El presidente uruguayo indicó que su intención es recibir durante su gobierno a 100.000 extranjeros. Aunque la cifra está lejos de alcanzarse, en los últimos dos años se quintuplicó el número de solicitudes de residencia y unas 11.000 personas ya la obtuvieron.